Puente conmemorativo de la Batalla de Boyacá
Inaugurado por Marco Fidel Suárez en 1919
La gesta emancipadora de nuestro país se dio en dos momentos: un primer momento de carácter político y un segundo momento de lucha armada. Nuestra historia comienza con la invasión de Napoleón Bonaparte a España en 1805. Napoleón estaba en guerra con los ingleses. Como estrategia de guerra necesitaba invadir Portugal y para ello trasladó sus tropas por el territorio español. Los portugueses al ver que Napoleón les invadía trasladaron toda la corte de Portugal al reino del Brasil, de tal manera que la campaña de Napoleón fue infructuosa.
Mientras sucedía esto, los monarcas españoles Carlos IV y Fernando VII se encontraban en una lucha por el poder. Napoleón aprovechó esta pugna para invadir España, encarcelar a Fernando VII y nombrar a su hermano José Bonaparte como rey en 1808. Por supuesto, esto no les gustó a los españoles que rechazaron política y militarmente a los franceses. En esta coyuntura histórica surge el movimiento de juntas. Las juntas eran asambleas populares donde los ciudadanos españoles asumían el poder ejecutivo y legislativo mientras el rey Fernando VII retornaba al poder. La primer junta Central y Gubernativa del reino se creó en Sevilla el 25 de septiembre de 1808 y tuvo reflejo en América en las juntas de Buenos Aires, Montevideo, Santiago, Lima, Quito, Bogotá, Mompox, Cartagena, etc.
Originalmente, en América dichas juntas no tenían como pretensión independizarse del gobierno español. Basta con mirar el acta de independencia de la Junta de Santafé de Bogotá firmada el 20 de julio de 1810: “mientras la misma Junta (…) deberá residir en esta capital, para que vele por la seguridad de la Nueva Granada, que protesta no abdicar los derechos imprescindibles de la soberanía del pueblo a otra persona que a la de su augusto y desgraciado Monarca don Fernando VII, siempre que venga a reinar entre nosotros, quedando por ahora sujeto este nuevo Gobierno a la Superior Junta de Regencia, ínterin exista en la Península” Pero dadas la ausencia de una cabeza visible que mantuviese la unión, como lo era el rey de España, y unida a la lucha que tenían los españoles peninsulares en su territorio con las tropas de Napoleón y al hecho de que la armada española había sido destruida en la batalla naval de Trasfalgar por el almirante ingles Nelson en 1805; varías juntas declararon la Independencia absoluta de España. La primera fue la Junta de Mompox el 5 de agosto de 1810, y luego vendrían otras juntas, creándose así dos posturas políticas diferentes: los realistas fieles al rey Fernando VII y los patriotas que buscaban una independencia absoluta del rey.
Lo que vino después de esta declaración política se conoce con el nombre, bastante despectivo por cierto, de “Patria Boba”. En realidad fue un periodo donde los recién creados Estados Nacionales Americanos tenían que organizarse o sobre el modelo francés (centralista) o sobre el modelo norteamericano (federalista). Se sucedieron discusiones, cambios abruptos de presidentes, guerras civiles. Estaba construyéndose una nación.
Mientras los americanos se enfrascaban en las discusiones sobre la constitución política de las nuevas naciones, en Europa Napoleón fue derrotado militarmente en la batalla de Leipzing el 16 de octubre de 1813. Esto suponía el fin del imperio napoleónico y la restauración de Fernando VII en el poder. Sin embargo, Fernando VII asumió el poder como si la Revolución Francesa y los movimientos de juntas no hubiesen existido. Quería restaurar el Imperio Español tal como estaba antes de la invasión francesa. Para ello establece una campaña de reconquista americana. Fue una represión a sangre y fuego que fusiló, ahorcó o encarceló a los principales líderes de las Juntas de todo el continente sin ninguna consideración. En Colombia el papel le correspondió al pacificador Pablo Morillo y al virrey Juan Samano que con un contingente de 12.000 hombres, se tomó Cartagena (1815), luego Ocaña, el Chocó, Antioquía y Santafé de Bogotá (1816) donde estableció una serie de tribunales de guerra ante los cuales fueron fusilados políticos, militares, intelectuales, gobernantes criollos, informantes y algunos sacerdotes.
Ante esta situación, la única salida de los pueblos del continente fue derrotar militarmente a los españoles. El “régimen del terror” llevó a que la idea de una campaña militar fuese comúnmente aceptada. En nuestro caso colombiano la historia empieza en Haití donde el general Simón Bolívar había llegado buscando respaldo en su empresa libertadora luego de su fracaso militar en Venezuela. En el caso del sur del continente empieza en Buenos Aires con el general José de San Martin y en Santiago con Bernardo de O`Higgins. Batalla tras batalla (Boyacá, Carabobo, Pichincha, Junín y Ayacucho desde el norte; y San Lorenzo, Chacabuco, Maipú y Lima por el sur) el continente el liberado del dominio español por las fuerzas patriotas.
ENLACES
Para conocer más sobre la campaña napoleónica, la junta de Sevilla, el acta de independencia de Colombia, de denominada "Patria Boba" o similar, la batalla de Boyacá, la batalla del Pantano de Vargas o sobre la vida de Bolívar, sigue los vínculos anteriores.
ACTIVIDADES
A partir de las fuentes que encuentras en este sitio y otros libros a los que tengas acceso investiga sobre la importancia de la Ruta Libertadora para la independencia de nuestro país. Para ello debes definir qué es la ruta libertadora, por dónde trascurrió, cuáles fueron sus protagonistas, que hechos significativos ocurrieron durante esta ruta.
Aprovecha para ampliar información visitando alguno de estos museos que encontramos en Bogotá: Casa Museo del 20 de Julio, el Museo Nacional de Colombia, o la Casa Museo Quinta de Bolívar. Allí encontrarás documentos de la época y muchos elementos de la época libertadora.
Si tienes la oportunidad de participar en la salida pedagógica “Ruta de los Libertadores”, aprovecha para tomar fotos de los lugares históricos, para entrevistar a los guías de los lugares, incluso para preguntarles a las personas del lugar su punto de vista sobre los acontecimientos.
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